Es un licor de whisky de origen escocés producido en Kirkliston, a las afueras de Edimburgo. Se elabora siguiendo una receta secreta tradicional, que parte de una mezcla de tipos de whisky: Single Malt Whisky y Blend Scotch Whisky. Esto lo diferencia de la mayoría de licores Europeos, ya que no parte de un alcohol neutro de grano si no de wiskis envejecidos. Es de color ámbar brillante, con un olor a regaliz y miel de brezo, sabor intenso aromático del whisky, la miel y el azafrán. Este tiene una mezcla de wiskis escocés añejo, especias, hierbas y miel de brezo, ya que es ligeramente especiado con notas de hierbas que sugieren sabores cítricos envuelto en un cuerpo viscoso. Presenta 40% de alcohol. La preparación ideal debe ser refrescante con jengibre y rodajas de limón o consumirlo puro o en la preparación de distintos platos y postres.