El Moscow Mule es el balance perfecto entre la pureza del vodka premium, la acidez de las limas recién exprimidas y la vibrante efervescencia de la cerveza de jengibre. Servido como manda la tradición en su icónica taza de cobre para mantener una frescura extrema de principio a fin. Una experiencia audaz para quienes buscan un cóctel con personalidad.