Descubre el inconfundible sabor y la rebeldía del norte de Alemania con Flensburger, una de las pocas cervecerías de alcance nacional que se mantiene completamente independiente desde su fundación en 1888. Elaborada en la ciudad de Flensburg bajo la estricta Ley de Pureza Alemana de 1516, cada botella es un tributo a la calidad artesanal, utilizando agua pura de manantial glaciar y cebada costera seleccionada.
Su legendaria botella con tapa abatible de cerámica (swing-top) no solo garantiza la máxima frescura y carbonatación en cada destape, sino que regala el icónico sonido "¡Plop!" que ya es un ritual para los amantes de la buena cerveza en todo el mundo.